La Bolsa de Valores de Quito en la Economía Ecuatoriana

El sistema financiero tiene como objetivo primordial trasladar los recursos del ahorro hacia la inversión. La consecución de este fin lleva a otorgar financiamiento al sector productivo, para financiar inversiones que empujen al crecimiento y desarrollo de la economía. Así, la Bolsa de Valores de Quito, como parte del mercado de valores y del sistema financiero, aportó significativamente al sistema productivo, motivando el ahorro y la inversión.

Este apoyo se ha visto reflejado en las más de 70 emisiones de obligaciones, 35 de titularizaciones y 16 de papel comercial que se han realizado desde 2004. Los recursos emitidos han superado los USD 1.000 millones para financiamiento de largo plazo (mayor a un año) y USD 400 millones para financiamiento de corto plazo.

Por otro lado, el costo financiero en que tienen que incurrir los emisores para financiarse por el mercado bursátil es bastante cómodo y ha representado una enorme ventaja. El menor costo se puede visualizar en el gráfico expuesto a continuación, en el que se compara la tasa activa (costo de financiamiento en el mercado no-bursátil) y el rendimiento promedio ponderado (costo de financiarse a través del mercado bursátil) de las obligaciones, titularizaciones y papel comercial.

Al calcular el comportamiento anual notamos que la tasa activa referencial fue en promedio de 10,15% mientras que las titularizaciones, obligaciones y papel comercial alcanzaron una tasa de 8,10%, 8,24% y 6,37%, respectivamente. La diferencia de estas tres tasas con respecto a la tasa activa es una muestra de la ventaja financiera y el ahorro que tuvieron quienes se financiaron por este mercado. Estas cifras muestran los beneficios que tiene este mercado.

A partir de 1999, luego de la crisis bancaria, en el sistema macroeconómico se observó una caída en el ahorro nacional, debido al incremento del flujo de fondos que salían del país y de la tasa de crecimiento menor del ahorro. Pero, a pesar de la crisis financiera y la disminución del ahorro, las bolsas de valores del país en el nuevo milenio han demostrado un crecimiento promedio del 20% en negociaciones y se han convertido en un destino confiable de fondos financieros. 

Luego de 8 años de dicha crisis, el mercado de valores ha resultado una excelente alternativa de ahorro, lo que se demuestra en el constante crecimiento de las negociaciones en la presente década. Además, la extensa variedad de valores de corto y largo plazo ha sido otro punto importante que ha motivado el ahorro en el país.

En lo financiero resulta consistente que las personas y las empresas hayan escogido al mercado de valores como mecanismo de ahorro. La lógica radica en los rendimientos que ha conseguido.

El comportamiento de la tasa pasiva referencial (rendimiento que paga el mercado a sus ahorristas) y los rendimientos promedio ponderados de todos los papeles de renta fija (rendimiento promedio pagado a las personas que han adquirido un papel de renta fija) se explica en el siguiente cuadro.

Durante 2007 el mercado de valores de renta fija ofreció un rendimiento que en promedio fue mayor en 1,43% a la tasa pasiva referencial. Es importante mencionar que existen papeles cuyo rendimiento es muy superior a la tasa pasiva referencial; este es el caso de las titularizaciones y obligaciones que, en promedio, su rendimiento es mayor 2,77% y 2,91%, respectivamente, en relación a la tasa pasiva referencial. Por otro lado, los rendimientos de las principales empresas que cotizan acciones (valores de renta variable) fueron elevados en el 2006, por ende la ventaja de invertir en estos valores al comparar con el beneficio de obtener una tasa pasiva referencial es totalmente significativo.